Enfrento una terrible dicotomía egocéntrica: ¿Debo pensar que mi sagacidad interpersonal excede cotas normales o sólo que aquellos que desean actuar insidiosamente jamás aprenderán a ocultar sus huellas?
Soy un laburante sociópata.
También escribo cosas copadas, pero como soy un amargo nadie lo nota.
De hecho, what the hell, soy un eximio escritor impromptu y tengo una miríada enorme de virtudes para compensar mis defectos.